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DengYue Pharma mantiene desde hace años un enfoque constante en la innovación terapéutica y en el ámbito de las enfermedades raras. Como participante activo del sector farmacéutico, observamos que el mercado global del tratamiento de la hemofilia continúa registrando un crecimiento acelerado.

Según datos de estudios sectoriales, entre 2024 y 2025 el tamaño del mercado global se sitúa en torno a USD 14–15 mil millones, y se espera que alcance aproximadamente USD 21 mil millones en 2030 (CAGR ~6,9%). A más largo plazo, hacia 2035, el mercado podría superar los USD 27–30 mil millones.
La hemofilia A domina claramente el mercado, con una cuota aproximada del 73–77%, mientras que la hemofilia B representa alrededor del 19%.

Este crecimiento sostenido se debe principalmente a:

Comparación de cuatro terapias clave: desde el reemplazo de factores hasta las terapias no basadas en factores

comparación de cuatro terapias clave desde el reemplazo de factores hasta las terapias no basadas en factores
comparación de cuatro terapias clave desde el reemplazo de factores hasta las terapias no basadas en factores
MedicamentoPrincipio activoIndicacionesVía de administraciónPrincipales ventajas
Factor VIIIFactor VIII plasmático o recombinanteHemofilia AIntravenosaTerapia de reemplazo estándar, ampliamente disponible
Factor IXFactor IX recombinante o derivado de plasmaHemofilia BIntravenosaPrincipal terapia de reemplazo para hemofilia B
Factor VIIaFactor VIIa recombinante activadoHemofilia A/B con inhibidores, deficiencia congénita de FVIIIntravenosaTerapia de “bypass” para pacientes con inhibidores
Emicizumab (Hemlibra®)Anticuerpo monoclonal biespecíficoHemofilia A con o sin inhibidoresSubcutáneaTerapia no basada en factores, alta eficacia profiláctica y mayor comodidad

1) Factor VIII: la piedra angular del tratamiento de la hemofilia A

El factor VIII es la terapia de reemplazo más tradicional y ampliamente utilizada en pacientes con hemofilia A. Su mecanismo consiste en suplir el factor VIII ausente para restaurar la función normal de la coagulación, una estrategia validada por décadas de experiencia clínica.

Según Grand View Research, el mercado global del factor VIII se sitúa aproximadamente entre USD 4,8 y 13,7 mil millones, lo que lo convierte en uno de los mayores segmentos dentro del tratamiento de la hemofilia. Se espera que entre 2025 y 2032 mantenga un crecimiento anual compuesto del 5–6%, impulsado por el aumento de los diagnósticos, la estandarización de los tratamientos y la demanda en mercados emergentes.

El factor VIII se administra principalmente por vía intravenosa, tanto en tratamiento a demanda como en profilaxis, y constituye un medicamento base en los sistemas públicos de salud y en las guías clínicas de la mayoría de los países.

Desde una perspectiva clínica y de mercado, el factor VIII presenta:

  1. Eficacia comprobada y amplia evidencia clínica
  2. Alta familiaridad entre médicos y pacientes, con rutas terapéuticas bien estandarizadas
  3. Limitaciones como el desarrollo de inhibidores en algunos pacientes y la necesidad de administraciones frecuentes

En conjunto, gracias a su sólida evidencia clínica y a una cadena de suministro madura y estable, el factor VIII sigue siendo un medicamento fundamental e irremplazable en el tratamiento global de la hemofilia A.

2) Factor IX: terapia de reemplazo estándar para la hemofilia B

El factor IX constituye el tratamiento de reemplazo central para los pacientes con hemofilia B, con una lógica terapéutica similar a la del factor VIII, pero orientada a un grupo de pacientes diferente.

De acuerdo con Grand View Research, el mercado global del factor IX recombinante se estima en torno a USD 1–1,5 mil millones, menor que el del factor VIII, aunque con una tendencia de crecimiento estable. Este crecimiento está impulsado principalmente por el aumento del diagnóstico de hemofilia B y por la necesidad de tratamientos estandarizados a largo plazo.

Aunque la administración sigue siendo mayoritariamente intravenosa, en los últimos años se han introducido productos de vida media prolongada (EHL), que reducen la frecuencia de administración y mejoran la adherencia del paciente.

Principales características del factor IX:

  1. Eficacia estable y rutas clínicas bien definidas para hemofilia B
  2. Menor incidencia de inhibidores en comparación con el factor VIII
  3. Mercado más limitado, pero con una demanda sostenida a largo plazo

En resumen, aunque su tamaño de mercado es menor, el factor IX mantiene una posición sólida y estable dentro del sistema global de tratamiento de la hemofilia.

3) Factor VIIa: terapia de bypass clave para pacientes con inhibidores

El factor VIIa recombinante no se utiliza como terapia de reemplazo convencional, sino principalmente en pacientes con hemofilia A o B que desarrollan inhibidores, donde las terapias tradicionales pierden eficacia.

Los datos clínicos indican que aproximadamente el 20% de los pacientes con hemofilia A, así como una proporción menor de pacientes con hemofilia B, desarrollan anticuerpos inhibidores. En estos casos, el factor VIIa se convierte en una opción clave para el control de hemorragias graves y la gestión perioperatoria.

Desde el punto de vista del mercado, aunque su tamaño global se sitúa en el rango de miles de millones de dólares, es claramente inferior al de las terapias de reemplazo. Sin embargo, su demanda es altamente especializada y su papel es insustituible en determinados grupos de pacientes.

Características principales:

  1. Uso centrado en casos complejos y pacientes con inhibidores
  2. Inicio de acción rápido, adecuado para hemorragias agudas
  3. Uso limitado en profilaxis a largo plazo

Aunque no es una terapia mayoritaria, el factor VIIa ocupa una posición clínica crítica que supera ampliamente su peso relativo en el mercado.

4) Emicizumab: terapia profiláctica no basada en factores para la hemofilia A

Emicizumab es un anticuerpo monoclonal biespecífico que actúa imitando la función del factor VIII, ofreciendo una alternativa no basada en factores para la profilaxis a largo plazo en pacientes con hemofilia A, con o sin inhibidores.

Desde su lanzamiento en 2017, Emicizumab ha transformado de forma significativa el paradigma terapéutico de la hemofilia A.

Según datos de Xtalks, sus ventas globales en 2024 alcanzaron aproximadamente USD 5,1 mil millones, convirtiéndose en uno de los productos de crecimiento más rápido en este campo. Grand View Research destaca una expansión especialmente marcada en América del Norte y Europa.

Administrado por inyección subcutánea, Emicizumab permite esquemas semanales, quincenales o mensuales, reduciendo notablemente la carga del tratamiento.

Principales ventajas y limitaciones:

  1. Mayor comodidad y adecuación para la profilaxis a largo plazo
  2. Reducción significativa de la tasa anual de sangrados y mejora de la calidad de vida
  3. Coste elevado y diferencias importantes en el acceso según los sistemas de salud

Su rápido crecimiento refleja la transición global hacia modelos de prevención a largo plazo, aunque en la práctica suele coexistir de forma complementaria con las terapias tradicionales.

Tendencias de demanda clínica y previsión de crecimiento hasta 2030

🔬 Tendencias clínicas

📈 Tamaño del mercado global (2025–2030)

Segmento2024–2025Previsión 2030
Mercado total de tratamiento de la hemofilia~USD 14–15 B~USD 21 B+
Ventas de Emicizumab~USD 5,1 BAlto crecimiento sostenido
Mercado total de Factor VIII>USD 4,8 B~6% CAGR
Mercado de Factor IX~USD 1 BCrecimiento estable

Necesidades reales del tratamiento de la hemofilia en países de habla hispana

En los países hispanohablantes, especialmente en América Latina, el tratamiento de la hemofilia presenta características específicas:

En este contexto, la capacidad de suministro internacional, el cumplimiento de estándares de calidad y regulación, y la construcción de relaciones de cooperación estables y a largo plazo son factores clave para una participación sostenida en estos mercados.

Conclusión: un panorama de coexistencia terapéutica a largo plazo

No existe una única “solución óptima” en el tratamiento de la hemofilia.
Los factores VIII y IX siguen siendo la base terapéutica para la mayoría de los pacientes; el factor VIIa es indispensable en la gestión de pacientes con inhibidores; y Emicizumab y otras terapias no basadas en factores ofrecen nuevas opciones de profilaxis a largo plazo para determinados grupos de pacientes.

Desde la perspectiva de DengYue Pharma Plataforma B2B farmacéutica, basada en el análisis de datos médicos y de mercado globales y del ámbito hispanohablante, el futuro del tratamiento de la hemofilia se caracterizará por la coexistencia de múltiples modelos terapéuticos, con fuertes diferencias regionales y una toma de decisiones centrada en las necesidades reales de los pacientes y en la sostenibilidad de los sistemas de salud.

FAQ sobre Mercado global del tratamiento de la hemofilia

¿Qué tratamientos existen para la hemofilia?

El manejo de la hemofilia se centra en terapias que permiten compensar los defectos de la coagulación y reducir la aparición de hemorragias. Entre los tratamientos más utilizados se encuentran:
1. Emicizumab (Hemlibra®), una terapia profiláctica no sustitutiva que imita la función del factor VIII y se emplea principalmente en pacientes con hemofilia A.
2. Factor VIII, administrado como tratamiento de reemplazo en personas con hemofilia A para prevenir o controlar episodios hemorrágicos.
3. Factor IX, utilizado en el tratamiento de la hemofilia B como parte de la terapia de sustitución del factor deficiente.
4. Factor VIIa activado (rFVIIa), indicado en determinadas situaciones clínicas, especialmente en pacientes con inhibidores, para favorecer la coagulación.

¿Cómo tratar la hemofilia en casa?

El tratamiento de la hemofilia en el hogar se basa en la prevención de sangrados, el manejo temprano de los síntomas y el seguimiento estricto de las indicaciones médicas. Algunas medidas clave incluyen:
1. Administración domiciliaria del tratamiento prescrito, como factores de coagulación o terapias profilácticas, siguiendo estrictamente las pautas indicadas por el equipo médico.
2. Reconocimiento precoz de los signos de sangrado, especialmente en articulaciones y músculos, para actuar de manera oportuna.
3. Cuidados ante lesiones leves, aplicando reposo, hielo, compresión y elevación cuando sea apropiado, y evitando actividades que aumenten el riesgo de hemorragia.
4. Mantener un estilo de vida saludable, con ejercicio adaptado, buen cuidado dental y control del peso para reducir la carga sobre las articulaciones.
5. Comunicación regular con el equipo de salud, informando cualquier cambio, sangrado inusual o dificultad con el tratamiento.

¿Qué medicamentos no puede tomar una persona con hemofilia?

Las personas con hemofilia deben tener especial precaución con ciertos medicamentos, ya que pueden aumentar el riesgo de sangrado o interferir con la coagulación. Entre los más importantes se encuentran:
La aspirina, ya que afecta la función de las plaquetas y puede favorecer las hemorragias.
Antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno (por ejemplo, Advil® o Motrin®), que pueden incrementar el riesgo de sangrado.
Medicamentos que incluyen salicilatos en su composición, presentes en algunos analgésicos y productos de uso común.
Antes de tomar cualquier medicamento, incluso los de venta libre, es fundamental consultar con un profesional de la salud.

¿Existe cura para la hemofilia?

En la actualidad, la hemofilia no tiene una cura definitiva. Sin embargo, los avances médicos han permitido desarrollar tratamientos eficaces que ayudan a controlar la enfermedad, reducir los episodios de sangrado y mejorar la calidad de vida de los pacientes.